Elegir los implantes de senos ideales es una de las decisiones más importantes antes de una mamoplastia de aumento. No solo se trata del tamaño o la forma, sino de encontrar el tipo de implante que mejor se ajuste a tu cuerpo, personalidad y estilo de vida. En la Clínica Obesidad y Envejecimiento, liderada por el Dr. Gabriel Cubillos, te acompañamos en este proceso para que tomes una decisión informada, segura y orientada a lograr resultados naturales, armónicos y duraderos.
Los implantes de senos se utilizan desde hace más de 40 años y, con el tiempo, han evolucionado para ofrecer mayor seguridad, estabilidad, naturalidad y compatibilidad con diferentes estilos de vida. Si te ejercitas con frecuencia, buscas un resultado sutil, tienen poco tejido mamario o quieres evitar ciertas reacciones inmunológicas, existen opciones específicas para ti.
Implantes de silicona: tacto natural y resultados estéticos
Los implantes de silicona de gel cohesivo son los más utilizados hoy en día debido a su tacto suave y su apariencia muy similar al tejido mamario natural. Con el paso de los años, estos implantes han evolucionado incorporando doble y triple cobertura, lo que mejora su durabilidad, estabilidad y seguridad. Son una excelente opción si buscas:
- Un resultado suave, natural y proporcionado.
- Implantes que mantengan su forma incluso con movimiento.
- Menor riesgo de ondulaciones o “rippling”.
- Una forma armoniosa, incluso si tienes poco tejido mamario.
Para mujeres con un estilo de vida activo, como deportistas o quienes realizan rutinas de alto impacto, estos implantes siguen siendo la mejor alternativa cuando se eligen tamaños moderados, ya que no interfieren con la movilidad ni con la recuperación.
Implantes salinos: seguridad y facilidad de detección
Los implantes salinos están formados por una cubierta de silicona rellena con solución salina estéril. Aunque fueron muy utilizados en los inicios de la cirugía mamaria, hoy son menos frecuentes debido a algunas limitaciones, como:
- Pérdida progresiva de volumen.
- Mayor riesgo de ondulación.
- Posibilidad de generar ruidos al moverse, especialmente durante el ejercicio.
- En raros casos, formación de hongos si el líquido no se mantiene estéril.
Aun así, son una opción válida para mujeres que desean evitar el contacto directo con silicona o que tienen temor al síndrome de ASIA (una reacción autoinmune rara asociada a cuerpos extraños).
Implantes de hidrogel de silicona y poliuretano: alternativas especializadas
Existen otras dos alternativas especializadas que combinan seguridad y resultados duraderos a las pacientes:
Implantes de hidrogel sólido de silicona
Conocidos por ofrecer consistencia firme y segura, con materiales especialmente desarrollados para mayor durabilidad. Son los más empleados actualmente para aumento de senos por su estabilidad y excelente comportamiento en el tiempo.
Implantes de poliuretano
Utilizados principalmente cuando hay encapsulamientos recurrentes o cirugías secundarias. Proporcionan mayor adherencia al tejido, reduciendo la posibilidad de rotación o nuevo encapsulamiento. Se emplean con mayor frecuencia en reconstrucciones o cuando ya hubo complicaciones previas.
Implantes autólogos (injerto de grasa): una opción natural, con consideraciones especiales
Aunque no es un implante como tal, existe la posibilidad de utilizar grasa autóloga para aumentar el volumen mamario. Sin embargo:
- Algunos estudios lo avalan, pero otros advierten que puede calcificarse.
- Esto podría confundir estudios radiológicos y generar falsos positivos en mamografías.
- Sus resultados dependen de cuánto tejido injertado sobreviva.
Formas y proyecciones de los implantes de senos: redondos, anatómicos y más
La forma y la proyección de los implantes son dos factores clave a la hora de elegir el tipo de prótesis. La forma influye en el contorno y la simetría del busto, mientras que la proyección determina cómo sobresale el seno. La elección dependerá de tus expectativas estéticas y de la proporción que busques alcanzar en tu figura.
Principales formas
- Redondos: los implantes redondos ofrecen mayor volumen en el polo superior del seno, creando un efecto más proyectado y llamativo. Son ideales si buscas un resultado más voluminoso y joven.
- Anatómicos (forma de gota): imitan la caída natural del seno, brindando un resultado más discreto y orgánico. Son perfectos para quienes desean un busto que se vea natural y armonioso con el resto de su cuerpo.
Tipos de proyección
La proyección se refiere a la forma en que el implante sobresale del pecho, lo que impacta en el contorno general del busto. Dependiendo de la cantidad de volumen que desees y tu estructura corporal, puedes optar por diferentes niveles de proyección:
- Baja: esta proyección es más sutil y se adapta bien a quienes desean un busto más discreto y proporcionado. Es ideal para quienes buscan naturalidad.
- Moderada: brinda una proyección equilibrada, ofreciendo un buen volumen sin ser excesivo, ideal para quienes buscan un cambio notorio pero armonioso.
- Alta: proporciona un gran volumen y proyección, ideal para quienes desean un resultado más marcado y visible. Es una excelente opción para personas con poco tejido mamario o quienes buscan un cambio más dramático.
Texturas: lisa, rugosa o microtexturizada
La textura del implante juega un papel crucial en la naturalidad del resultado y en la prevención de complicaciones como la contractura capsular. Cada textura ofrece diferentes beneficios. A continuación, te presentamos las opciones más comunes:
- Lisa: tacto suave y natural, con una mayor movilidad dentro del bolsillo mamario. Es ideal si buscas un implante más flexible, pero con mayor riesgo de rotación.
- Rugosa: ofrece mejor adherencia al tejido mamario, lo que disminuye el riesgo de que el implante se desplace o rote. Ideal para mantener la estabilidad a largo plazo.
- Microtexturizada: combinando los beneficios de las texturas lisa y rugosa, esta opción proporciona menos riesgo de encapsulamiento y un tacto más natural, especialmente en implantes más grandes.
¿Qué tipo de implante se adapta mejor a tu estilo de vida?
El tipo de implante ideal depende en gran medida de tu estilo de vida y de lo que busques obtener con el procedimiento. La actividad física, el tamaño deseado y el nivel de elasticidad de tu piel son factores fundamentales para hacer la elección correcta. Algunas recomendaciones generales que debes tener en cuenta son las siguientes:
- Mujeres activas o deportistas: para quienes practican deportes o tienen un estilo de vida muy activo, los implantes moderados, submusculares y de silicona son ideales, ya que permiten mayor movilidad y recuperación sin afectar el rendimiento físico.
- Poco tejido mamario: si tienes poco tejido mamario, los implantes de silicona cohesiva son una excelente opción, ya que evitan ondulaciones o irregularidades, ofreciendo un resultado más natural.
- Resultados ultra naturales: si buscas una apariencia más orgánica, los implantes anatómicos o microtexturizados son los más adecuados, ya que imitan la caída natural del seno y ofrecen un resultado armonioso y sutil.
- Pacientes preocupadas por reacciones inmunológicas: si tienes antecedentes de reacciones alérgicas o estás preocupada por el síndrome de ASIA (síndrome relacionado con cuerpos extraños), los implantes salinos pueden ser una opción, ya que en caso de ruptura, el contenido se reabsorbe de forma segura por el organismo.
La elección del implante no depende solo del modelo, sino también de la técnica quirúrgica. Para mí, es esencial que el bolsillo mamario, la colocación y el resultado final se vean bien logrados y mantengan una apariencia natural.

El implante ideal es aquel que se adapta a ti
Elegir el tipo de implante adecuado impacta en tu comodidad, tu movilidad, tu salud y tus resultados a largo plazo. En la Clínica Obesidad y Envejecimiento, te acompañamos de manera integral para asegurar que el implante seleccionado refleje tus deseos y se ajuste perfectamente a tu estilo de vida.
Si deseas asesoría personalizada o resolver dudas sobre tu cirugía de aumento de senos, te invitamos a conocer nuestros servicios o contactarte con la clínica para agendar tu consulta de forma más directa.
Preguntas frecuentes (FAQs)
La elección depende de tu nivel de actividad física, tu estructura corporal y el resultado estético que deseas. Deportistas suelen optar por implantes moderados y submusculares; quienes buscan naturalidad prefieren gel cohesivo o anatómicos. Una valoración profesional permite definir el modelo ideal según tu rutina y objetivos.
Los implantes de gel cohesivo y los implantes anatómicos suelen brindar la apariencia más natural, especialmente cuando la paciente tiene poco tejido mamario. Su forma y textura imitan mejor el movimiento del seno y reducen la probabilidad de ondulaciones visibles.
Sí. Los implantes de silicona modernos son altamente seguros, duraderos y ofrecen mejores resultados estéticos. Los salinos siguen siendo una alternativa para quienes desean evitar contacto directo con silicona, aunque pueden presentar más ondulaciones o pérdida de volumen con el tiempo.
Generalmente se recomiendan implantes de silicona moderados, colocados en plano submuscular. Este enfoque minimiza interferencias con la movilidad, reduce molestias durante el ejercicio y brinda resultados más estables en rutinas de alto impacto.
Los implantes de poliuretano se usan en casos de encapsulamiento recurrente, reconstrucciones o cuando hay riesgo elevado de rotación o nueva fibrosis. Son ideales para pacientes que ya han tenido complicaciones y requieren mayor adherencia al tejido.
Puede ser una opción en algunos casos, pero presenta limitaciones: parte de la grasa puede reabsorberse, puede calcificarse y generar confusión en estudios radiológicos. Por eso se reserva para pacientes seleccionadas y requiere seguimiento profesional.
Incluye tu anatomía, elasticidad de la piel, actividad física, expectativas estéticas, proyección deseada y volumen adecuado para tu cuerpo. Esto asegura que el resultado sea armonioso, natural y compatible con tu estilo de vida.